Spanish Rules Library
De dónde viene el español
El español es latín hablado, remodelado por todos los que se cruzó: un sustrato prerromano, los colonos visigodos, ocho siglos de árabe, el griego por tres puertas distintas, las lenguas de América y sus propias primas romances.
La etimología no es un adorno. Saber que la Ŏ tónica latina dio ue explica todos los verbos que diptongan; saber que al- es un artículo árabe absorbido explica mil palabras de golpe; entender por qué leche y lácteo no se parecen convierte el registro técnico en vocabulario gratis. Esta sección recorre las capas, desde la base latina hasta el anglicismo más reciente.
El núcleo latino 6
Cerca de tres cuartas partes del español corriente desciende del latín hablado de la Hispania romana, incluidos los cambios fonéticos y el vuelco gramatical que lo volvieron irreconocible.
El español es latín hablado, no latín escrito
El español desciende del latín cotidiano de soldados, comerciantes y colonos en Hispania desde el 218 a. C.: por eso dice caballo y no equus, boca y no os.
A2El español entre las lenguas romances
El español es una de las hijas del latín hablado, más cercano al portugués, el gallego y el catalán. Cualquier lengua romance que ya se hable regala miles de palabras, y una breve lista de trampas.
B1Del latín al español: los cambios fonéticos que hicieron el trabajo
Un puñado de cambios regulares convierte la mayoría de las palabras latinas en su forma española: F- → h-, Ĕ tónica → ie y Ŏ → ue, -CT- → -ch-, PL-/CL-/FL- → ll-, sonorización de -p- -t- -c-, -NN- → ñ.
B2En qué se convirtió la gramática latina: casos, artículos y tiempos nuevos
El español perdió las desinencias de caso del latín y rehízo su función con preposiciones y orden de palabras, sacó los artículos de los demostrativos y levantó todo un sistema de tiempos compuestos con haber, futuro incluido.
B2Dobletes: la misma palabra latina, tomada dos veces
Cientos de palabras latinas entraron dos veces en español: una desgastada por siglos de habla (llave, lleno, estrecho) y otra copiada de los libros (clave, pleno, estricto). De ahí que tantos adjetivos no se parezcan a su sustantivo.
B1Una cronología: del latín al español de hoy
Veintidós siglos en un hilo: la Hispania romana, los reinos visigodos, al-Ándalus, el ascenso del castellano en el norte, Alfonso X, Nebrija en 1492, el reajuste de las sibilantes, las Academias y una lengua cuyo centro de gravedad ya es americano.
Las capas de contacto 4
Lo que hablaba la península antes de Roma, lo que dejaron los visigodos, lo que aportaron ocho siglos de al-Ándalus y los tres caminos distintos que tomó el griego.
Antes de Roma: huellas vascas, celtas e ibéricas
El latín borró todas las lenguas prerromanas de la península salvo el vasco. En español sobreviven unas pocas decenas de palabras —izquierda, camino, cerveza, barro—, un sufijo productivo y casi todo el mapa.
B1La capa germánica: visigodos, guerra y nombres
Unos cientos de palabras germánicas llegaron al español —guerra, guardar, rico, blanco, ganar—, además de la grafía gu- para la w- germánica y los nombres visigodos que hay detrás de Rodríguez, Fernández y González.
B1La capa árabe: unas 4 000 palabras
Ocho siglos de al-Ándalus convirtieron el árabe en la segunda fuente del léxico español tras el latín. Su huella es el artículo al- absorbido: almohada, alcalde, algodón, además de aceite, azúcar, ojalá y hasta.
B2El griego en español: tres puertas de entrada
El griego entró tres veces en español: desgastado a través del latín (iglesia, escuela, palabra), vestido de árabe en la Edad Media (alquimia) y acuñado de nuevo para la ciencia desde el Renacimiento (teléfono, psicología).
Fuera de Europa, y las vecinas 3
Las palabras que el español tomó al cruzar el Atlántico, más el trasiego constante con el francés, el italiano, el catalán y el portugués y, desde el siglo XX, con el inglés.
Palabras de América: taíno, náhuatl, quechua, guaraní
Tras 1492 el español tuvo que nombrar lo que Europa no había visto nunca y tomó los nombres allí mismo: canoa y huracán del taíno, chocolate y tomate del náhuatl, papa y pampa del quechua, jaguar y ñandú del guaraní.
B2Galicismos e italianismos: tomar prestado a las primas
El español no ha dejado de tomar prestado de su propia familia: del francés vienen mensaje, jardín, hotel y el sufijo -aje; del italiano novela, piano, fachada y banca; del catalán paella y faena; del portugués mermelada y chubasco.
B1Anglicismos: de fútbol a hacer clic
El inglés entra en español por tres vías: adaptado (fútbol, líder, escáner), crudo (marketing, software) y traducido pieza a pieza (rascacielos, correo electrónico). En la tercera están las trampas.