grammar.exclamations.common-patterns

Exclamaciones e interjecciones cotidianas

¡Ojo! (atención), ¡claro!, ¡por supuesto!, ¡no me digas!, ¡qué va!, ¡vaya!, ¡ánimo!, ¡salud!, ¡felicidades! — más los universales ¡ay!, ¡uy!, ¡eh!

grammarA2, B1Revisadov0.1.0

Explicación

El español cuenta con un rico repertorio de exclamaciones e interjecciones fijadas para las reacciones del día a día. Sorpresa: ¡no me digas!, ¡en serio!, ¡vaya!, ¡qué fuerte! Acuerdo: ¡claro!, ¡por supuesto!, ¡cómo no!, y el ¡dale! rioplatense/boliviano («¡de acuerdo!, ¡adelante!»).

Más por función: rechazo o incredulidad — ¡qué va!, ¡para nada!, ¡ni en broma!; simpatía y ánimo — ¡qué pena!, ¡qué lástima!, ¡ánimo!; brindis y buenos deseos — ¡salud!, ¡buen provecho!, ¡suerte!, ¡felicidades!; advertencia — ¡ojo!, ¡cuidado!

Existe también un repertorio de interjecciones puras: ay (dolor o emoción), uy (susto ante algo que casi ocurre), uf (alivio o cansancio), eh (para llamar la atención), bah (rechazo). En la escritura, toda exclamación se abre con el ¡ invertido.

Ejemplos

¡Ojo con el escalón!
Watch out for the step!

Región: global

¿Conseguiste el visado? ¡No me digas!
You got the visa? No way!

Región: global

¡Ojo con el escalón! —¡Uy, casi me caigo!
Watch out for the step! —Whoa, I almost fell!

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