contrast.tambien-tampoco
También frente a tampoco
También acompaña las afirmativas (yo también) ; tampoco las negativas (yo tampoco). Usar también tras una negación es el error clásico: no me gusta — *yo también.
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Explicación
Son las palabras equivalentes a 'yo también / yo tampoco', y la regla es la concordancia de polaridad. También se añade a una afirmación: tengo hambre — yo también; me gusta — a mí también. Tampoco se añade a una negación: no tengo plata — yo tampoco; no me gusta — a mí tampoco.
El error clásico es responder a una negación con también: no me gusta — *yo también. Tras cualquier enunciado negativo hay que cambiar a tampoco. Tampoco, por su parte, puede introducir adiciones negativas propias: tampoco es para tanto, yo tampoco lo sabía.
Con los verbos de tipo gustar, el eco usa a + pronombre: me encanta — a mí también; no me convence — a mí tampoco. Hay que hacer coincidir la polaridad de lo que se está secundando, no la gramática de la propia oración.
Ejemplos
I don't know Paraguay. — Me neither.
Región: global
She liked it and so did I.
Región: global
I didn't go to the meeting and neither did she; nobody told us.